jueves, enero 11, 2007

Poéticas VII

Cuando te hago el amor
no te hago el amor
porque si o porque no
ni porque el destino
ni porque vos
sino sencillamente
porque amo
hacerte el amor.

Cuando te hago el amor
desorbitado de mi
bastardo de mi
lleno de vos
se me hace en el silencio
un nudo de Dios
y lo beso en tus pechos.

Cuando te hago el amor
y la oscuridad embriaga
y tu cuerpo sofoca
y tus manos invocan
como siempre
sexo
amor
y otros milagros
no te hago el amor
porque es otoño
ni porque la tarde es triste
ni porque el fin del mundo
acecha como fraude.

Cuando te hago el amor
y te discuto entre las sombras
como esencia o reflejo
de mi propio yo
y la tarde nos husmea
con esa lluvia
tan sonora de domingo
y esa prisa tan urgente
como de prorroga
no te hago el amor
como un recreo
ni porque el tedio
ni por rutina
ni como un rito
ni por cortejo.

Cuando te hago el amor
te hago el amor
porque al despertar
y descubrirte mía
se me hace cierto
que la liturgia es mas sagrada
que los hados mas afables
que la ciudad es otra
y el día es otro
después de hacerte el amor

Y por si acaso
si aun te quedan dudas
cuando te hago el amor
te hago el amor
porque probidad y porvenir
comulgan en tu vientre
y porque la vida mas vida
no es la otra
sino esta.