lunes, mayo 01, 2006

Y si

Llegó el frío, tenía que pasar. Llegó con disimulo, con la ciudad vacía en un fin de semana largo de esos que la gente se va a Mar del Plata a visitar la playa de lejos y ver el puerto de cerca; cuando los estudiantes aprovechan a volver al pueblo a visitar a su familia y compartir un asado con los amigos, esos amigos de siempre, con los que uno crece.

Si que llego el frío, y cala hasta los huesos. Entonces los roperos, que hasta ayer estaban llenos de algodón, hoy se llenan de lana; y uno que ayer andaba livianito y en ojotas hoy se viste de gorro, bufanda, pulóver, campera, dos remeras por si acaso, y un par de guantes que (exagerado como sos) nunca viene mal.

Es esta la época del año donde se juntan todos los exámenes y, por supuesto, las ansiedades de los exámenes. Donde dormir en cucharita se hace casi necesario, donde las dietas empiezan a ser ricas en calorías y las acumulaciones de grasa mas difíciles de disimular. Es esta época del año en que la gente es mas apática, en que hasta el tiempo se hace escaso, y yo quisiera estar en cualquier lugar menos en este.